miércoles, 10 de noviembre de 2010

Fallas auditivas afectan el aprendizaje


La pérdida de audición en niños, que suele pasar inadvertida, puede causar problemas de comprensión, sociabilización y falta de desarrollo lingüístico. Por eso su pesquisa a tiempo es clave.
Si un niño tiene problemas de aprendizaje, un bajo rendimiento escolar o dificultades de lenguaje, conviene prestarle atención... a su oído.

"Sobre todo cuando el niño ingresa a su etapa escolar. Es entonces cuando las enfermedades otológicas (auditivas) son más frecuentes", precisan los expertos

"La hipoacusia (pérdida de audición) puede pasar inadvertida durante mucho tiempo, afectando la capacidad de aprendizaje y de comunicación del niño; ocasionando trastornos en su comportamiento, lenguaje, rendimiento escolar y sociabilización",
Además, se los tilda de "distraídos" o se confunde la situación con problemas emocionales, desviando el foco de atención.

No siempre es fácil detectar la hipoacusia leve infantil: por esta razón, se quiere crear conciencia en padres y profesores en torno al desarrollo sensorial auditivo de los menores y a las señales que hacen sospechar de un problema
Los niños aprenden a leer los labios de forma espontánea, lo que les permite entender algunas palabras y completar el resto según el sentido de la oración.
Hoy, ver a un niño con lentes aún no deja de ser extraño, sin embargo, es común. Pero ver a un niño con un audífono -un implemento más asociado a la tercera edad- sí llama la atención.

Si bien el uso de audífonos es propio de casos especiales y extremos, suele ser resultado de patologías que comienzan a edades muy tempranas. "Uno de cada dos mil niños va a tener una hipoacusia neurosensorial, una lesión que se ubica en el oído interno y afecta al nervio auditivo. Se corrige mediante audífonos o un implante coclear". Entre sus causas hay factores genéticos e infecciosos, ya sea durante la gestación como después del parto.

Lo importante es el diagnóstico oportuno. "Por ley, en el recién nacido se pesquisa la presencia de hipertiroidismo y fenilquetonuria, enfermedades que pueden dañar el sistema nervioso. Sin embargo, la detección de hipoacusia no es obligatoria, a pesar de que es más frecuente y su detección es más barata", algunas clínicas ya lo practican sistemáticamente en nuestro medio.

Recién con el Plan AUGE se incorporó la detección de hipoacusia en niños prematuros.
Un estudio realizado por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), a través del programa de salud del estudiante, estableció que las consultas otológicas más frecuentes en escolares son la otitis media con efusión (28%), la agenesia (15%), los tapones de cerumen (11,3%) y la hipoacusia neurosensorial (6,7%).

El programa, que comenzó en 1992, pesquisa problemas auditivos en niños de 4 años hasta alumnos de primero medio de colegios municipalizados y subvencionados.
Ruido ambiental

"Se estima que entre el 15 y el 17% de los escolares puede llegar a tener una otitis media por efusión, debido a la acumulación de líquido en el oído medio, generalmente como consecuencia de infecciones de las vías respiratorias",

Los niños en edad preescolar y escolar "están más expuestos a contraer enfermedades respiratorias debido a condiciones anatómicas e inmunes más lábiles. Por ejemplo, la trompa de Eustaquio, que airea el oído, no está totalmente desarrollada y tiene una posición diferente", agrega.

En estos casos, la hipoacusia suele no ser tan severa y en un tercio de los niños se produce una mejoría espontánea, una vez que pasa el cuadro infeccioso.

En el resto, es necesario tratar la causa de base (la infección) o hacer una punción en el tímpano, para aspirar el líquido.

Otro problema que afecta los oídos escolares es la contaminación acústica

Un estudio realizado por el doctor Pedro Matamala, jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Fach, junto a ingenieros de la Universidad de Santiago, mostró que muchos colegios sobrepasan el límite recomendado de ruido.

"Analizamos por tres años a 1.900 alumnos y 66 profesores de nueve colegios de Santiago. En el 40% de los casos los alumnos tenían una inteligibilidad de la voz del profesor regular o mala", lo que incide en la comprensión de la materia, afirma el especialista. Y también en la salud auditiva de los estudiantes.

"Queremos que en algún minuto se pueda legislar sobre la contaminación acústica y el nivel de ruido cerca de los colegios, tal como se hace en países desarrollados", dice la doctora Salinas.
Daño de las células del oído : un daño metabólico
Sobre 90 dB el ruido causa daño a los oidos

El ruido se mide en decibeles (dB). Sobre 90 dB causa daño y a los 120 dB, los oídos comienzan a doler. En la ciudad, los niveles oscilan entre 35 y 85 dB (una persona habla a 45 dB). Entre los 60 y 65 dB, ya empieza a ser molesto, pero según el estudio del doctor Pedro Matamala, en la mayoría de los colegios el ruido supera con creces los 60 dB.
Una persona habla a 45 dB

Para peor, la doctora Virginia Salinas advierte del aumento de consultas de adolescentes con trauma acústico producto del uso de personal stereos. "El daño es en la percepción de tonos agudos; en principio, eso no afecta la comunicación diaria, pero es una pérdida auditiva e indica una predisposición". Si esa persona sigue expuesta a ruidos va a empezar a comprometer otras frecuencias tonales y la discriminación de sonidos, agrega la especialista. "El ruido produce un daño metabólico de las células del oído. Entonces la maquinaria auditiva funciona menos, hasta que finalmente muere".

Cifras

Se estima que entre el 15 y 17% de los escolares puede llegar a desarrollar algún tipo de problema auditivo.
E: Dr Pedro Barreda





El ruido y los niños
Federico Miyara
Quienes vivimos en las grandes ciudades estamos rodeados de ruido, sin que podamos escapar de él. Poca gente es verdaderamente consciente del peligro del ruido. Cuando no es muy fuerte, puede afectarnos lentamente la salud. Por ejemplo, puede provocarnos alta presión sanguínea, puede alterarnos la digestión o provocarnos estrés. También nos afecta durante el sueño, reduciendo la duración del sueño profundo. Los niños se ven especialmente perjudicados por esto, ya que es durante el sueño profundo que el cuerpo produce las hormonas del crecimiento. Si el sueño profundo se reduce, también se alterará el crecimiento.
Cuando el ruido se vuelve muy fuerte, ya empieza a afectarnos la audición. Un ruido intenso durante un par de horas, puede ensordecernos temporariamente. Si ese ruido se repite y se repite a lo largo del tiempo, el resultado es una disminución definitiva de la audición, o sordera. Esto sucede aunque lo que se esté escuchando sea música. Así, el que acostumbra escuchar la música fuerte, por ejemplo el que asiste a bailes o fiestas en las que el volumen de la música sea muy fuerte, o el que escucha un walkman durante varias horas por día, está expuesto al riesgo de daño auditivo prematuro. Es importante saber que los efectos del ruido son acumulativos.
Además de afectarnos directamente la salud, el ruido nos impide comunicarnos por medio de la palabra hablada. Esto perjudica muy especialmente a los niños, ya que les impide comprender las palabras nuevas o más difíciles, dificultando el aprendizaje. También interfiere con la concentración necesaria para realizar actividades intelectuales como la resolución de problemas matemáticos o la memorización de hechos o nombres.
Por todas estas razones, el ruido es una forma más de contaminación ambiental, a la altura de otras más famosas, como la contaminación del aire o del agua. Como sucede con toda forma de contaminación, es el hombre el principal responsable, y el único que puede tomar la determinación de revertirla. Lamentablemente, en el caso del ruido, desde todos lados nos llegan mensajes directos o indirectos que favorecen la producción de ruido. En las fiestas infantiles, por ejemplo, las animadoras estimulan a los niños a responder más fuerte. Aunque lo hagan con buenas intenciones, para impulsar la participación de todos en los juegos grupales, cuando piden "¡Más fuerte, que no escucho!" están sembrando la semilla del ruido. Los programas de televisión, especialmente los infantiles, están repletos de sonidos y ruidos de todas clases que no permiten ni un instante para pensar en lo que se está viendo. Lo mismo sucede en el cine, donde el volumen siempre es mayor que el necesario para entender lo que se dice. El tránsito por las calles de la ciudad es otra fuente permanente de ruido. Los bocinazos, las innecesarias aceleradas a fondo, son todos elementos que contribuyen a empeorar el ambiente acústico.
En los clubes, en los bares, en los supermercados, prácticamente en todos lados aparecen parlantes emitiendo música funcional a alto volumen. El efecto es tan profundo que hay ya muchos especialistas que afirman que la gente se ha vuelto adicta al ruido. Y debe ser cierto, ya que a muchas personas les cuesta dormirse cuando deben hacerlo en ambientes más silenciosos que lo que acostumbran.
¿Cómo mejorar esta situación? El primer paso es tomar conciencia del problema, informarnos sobre los perjuicios y peligros del ruido, el más invisible de los contaminantes. El segundo paso es tomar acciones individuales que permitan reducir el ruido total. Por ejemplo, no gritar si no es imprescindible, no golpear cosas inútilmente, no escuchar la música o el televisor más fuerte que lo necesario para comprender lo que se escucha. El tercer paso es asumir un papel socialmente más activo en la lucha contra el ruido. Por ejemplo, pedir amablemente que bajen el volumen en un lugar público si la música está demasiado fuerte, o enviar cartas a los responsables municipales de hacer cumplir las reglamentaciones sobre ruido.
El próximo 12 de abril tendrá lugar el Día Mundial de la Conciencia sobre el Ruido, que viene celebrándose desde hace 5 años. Ese día será un día importante para reflexionar acerca del ruido, y entre las actividades previstas está el envío de cartas a las autoridades locales, provinciales y nacionales pidiendo soluciones al problema de la contaminación por ruido. Otra actividad es la de efectuar un minuto de absoluto silencio entre las 14:15 y las 14:16, para apreciar lo que significa aunque sea un minuto sin contaminación sonora.

miércoles, 20 de octubre de 2010


esto es un enlace de un dia internacinal del ruido en colombia quien lo protagoniza el sena y muchas entidades de salud auditiva en el 2009



Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido 2009.- Como
todos los años el último miércoles del mes de abril, concretamente este año
el miércoles 29 de abril, se celebrará el Día sin Ruido 2009
·        Campaña Escolar de Concienciación sobre el Ruido 2009.- Este año, y
como continuación de las actividades del año pasado en el Colegio Tres
Olivos de Madrid, colegio de integración preferente de deficientes
auditivos,  se va a desarrollar en varios centros escolares  la  Campaña
Escolar de Concienciación sobre el Ruido 2009, promovida por la SEA y
apoyada por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino,
Ministerio de Vivienda, Vodafone y Revista de Técnicas Ambientales el
Instalador





RUIDO EN ESTABLECIMIENTOS ESCOLARES
Federico Miyara

l. Naturaleza del sonido
El sonido es una vibración del aire que se propaga en forma de ondas a través del espacio. Está caracterizado primariamente por una frecuencia y por una intensidad. La frecuencia es la cantidad de vibracionas en cada segundo, expresada en Hertz [Hz] Y se relaciona con la altura, es decir la sensación de grave (baja frecuencia) o agudo (alta frecuencia). La intensidad se relaciona con la sensación de menor o mayor sonoridad o volumen. Los sonidos simples o tonos puros contienen una sola frecuencia. Es el caso del diapasón de horquilla, utilizado para afinar instrumentos, o del silbido. Normalmente los sonidos que escuchamos, como las notas musicales o la voz humana, están compuestos por varios tonos puros. Cuando un sonido contiene una cantidad muy grande de tonos puros simultáneos se convierte en un ruido. Otra acepción de la palabra ruido es la de un sonido no deseado. Es ésta la acepción a la cual nos referiremos en lo sucesivo.
2. Medición del ruido
La propiedad del ruido que se mide más frecuentemente es su nivel sonoro. La unidad utilizada es el decibel, abreviado dB. Existen varias clases diferentes de decibeles. El primero se refiere a 1a intensidnd física con abstracción del fenómeno de 1a percepción. El segundo, tiene en cuenta que el oído humano es menos sensible a las tonos muy graves (muy baja frecuencia) y a los muy agudos (muy alta frecuencia), siendo más sensible a las frecuencias intermedias. Esta segunda unidad se denomina decibel A (dBA), y es la más difundida. El instrumento de medición se denomina indistintamente sonómetro, decibelímetro, o medidor de nivel sonoro.
Normalmente los sonidos más débiles que se pueden escuchar oscilan entre los 0 dBA y los 10 dBA, dependiendo del estado de la audición del individuo. Una conversación normal tiene unos 60 dBA. Un colectivo en aceleración, entre 80 dBA y 90 dBA. Un martillo neumático, alrededor de 105 dBA y un avión despegando más de 120 dBA.
3. Efectos de1 ruido en el ser humano
E1 ruido tiene diversos efectos sobre las personas. El más conocido es la hipoacusia o disminución de la audición, que se produce ante la exposición a sonidos extremadamente fuertes durante breves instantes (por ejemplo, 130 dBA durante un minuto) o ante sonidos fuertes reiterados durante varios años (por ejemplo una exposición de carácter laboral a 90 dBA a la largo de 5 años). Pero aun niveles moderados, como 75 dBA en forma permaneete durante 40 años producen hipocusia en las personas más susceptibles. Es importante destacar que la hipoacusia provocada por ruidos es irreversible, ya que afecta principalmente a las células sensoriales del oído interno, que no se reconstituyen.
Otros efectos nocivos del ruido que han sido investigados son los trastornos orgánicos, como el cambio del ritmo de la secreción de ciertas hormonas, que en los niños pueden afectar el crecimiento, por ejemplo, la hipertensión arterial, lan afecciones digestivas, el stress, los trastornos de la conducta (mayor agresividad, mayor tendencia al movimiento).
Un efecto indirecto de gran importancia en la escuela es el esfuerzo de la voz, que produce afecciones del aparato fonatorio. Esta elevación de la voz es un comportamiento reflejo, de difícil control. Ante un ruido ambiente importante la elevación de la voz se produce en forma natural. El otro efecto fundamental por su incidencia negativa en el aprendizaje es la disminución de la inteligibilidad de la palabra, la cual tiene lugar cuando el ruido ambiente se vuelve considerable debido al fenómeno perceptivo del enmascaramiento, por el cual la presencia de un ruido suficientemente intenso puede hacer inaudibles sonidos que en condicianes más favorahles podrían escucharse perfectamente. Estudios realizados revelan que el rendimiento escolar de alumnos de similares características intelectuales, sociales, etc. se reduce en las aulas con ventana a la calle (y que por la tanto están expuestas al ruido del tránsito) con raspecto a aulas interiores.
4. Fuentes de ruido en las escuelas
Varias son las fuentes de ruido en los establecimientos escolares. En primer lugar, afectando a las aulas que dan a la calle, tenemos el ruido del tránsito. Este ruido puede llegar a ser muy importante en las escuelas ubicadas en arterias de gran circulación.
Una segunda fuente son las gritos de los niños. Estos tienen un efecto bastante nocivo, ya que se encuentran en el rango de frecuencias donde el oído es más sensible, no sólo perceptivamente sino desde el punto de vista del riesgo de hipoacusia. Esta fuente es especialmente importante en clases de actividades prácticas, asi como en clases de gimnasia u otras en las cuales el silencio no sea condición imprescindible.
En las escuelas con aulas taller, una fuente importante pueden ser las maquinarias (por ejemplo en aulas de carpinterla, o de metalurgia). En Francia se han realizado estudios sistemáticos sobre los jóvenes egresados las escuelas de oficias que muestran hipoacusias irreversibles en grado superior a las escuelas tradicionales.
5. Propiedades acústicas de las aulas
Las propiedades acústicas de las aulas tienen una gran incidencia en el nivel de ruido al cual se encuentran sometidos alumnos y docentes, En primer lugar tenemos el aislamiento acústico, es decir la capacidad de las paredes, aberturas y tabiques para impedir la trascendencia de los sonidos exteriores hacia el interior del aula o viceversa. El aislamiento depende fundamentalmente del espesor de las paredes y del cuidado de un perfecto ajuste de las aberturas. En efecto, los intersticios debajo de una puerta o en el perímetro de una ventana pueden echar por tierra el aislamiento de una gruesa pared de mamposteria. Es notable la falta de criterio en este sentido que se observa en muchas escuelas de reciente construcción, en las cuales en aras de abaratar el costo del proyecto se utilizan tabiques excesivamente delgados o aberturas económicas de muy pobre aislación acústica.
En segundo lugar se encuentra la reverberación, es decir la persistencia del sonido dentro de un ambiente interior aun después de interrumpida la fuente. Se produce a causa de Ias sucesivas reflexiones o ecos del sonido, ya que en cada reflexión se pierde una cantidad muy pequña de energía sonora. El efecto de la reverberación es doble. Por empezar, produce un refuerzo del nivel sonoro, lo cual hasta cierto punto es conveniente, ya que produce una especie de amplificación natural del sonido que facilita al docente dirigirse con emisiones moderadas de voz a una audiencia numerosa (imagínese lo que sucedería al aire libre). Sin embargo, una persistencia del sonido durante un tiempo prolongado, es decir un elevado tiempo de reverberación, trae aparejada una disminución de la inteligibilidad de la palabra. En efecto, la inteligibilidad depende muy fundamentalmente de la correcta transmisión de las consonantes, que son más cortas y más débiles que las vocales. Una reverberación excesiva prolonga las vocales superponiéndolas a las consonantes que les suceden, y por consiguiente las enmascara. El resultado es un murmullo difícil de entender. La excesiva reverberación se puede corregir mediante el uso de apropiados materialea absorbentes.
Un tercer defecto acústico son las resonancias. Debido a las reflexiones en superficies opuestas, existen ciertos tonos para los cuales la reverberación se vuelve muy notable, lo cual produce un efecto desconcentrador. Esto se suele praducir en 1as aulas pequeñas o con techo bajo, y muy particulaimezite con las voces masculinas, ya que el efecto es más notable con los tonos graves.
6. Conclusiones
Las consideraciones acerca del ruido y de la acústica son raramente tenidas en cuenta en su justa medida en el proyecto edilicio de una escuela, y menos aún cuando se aprovecha o recicla un edificio construido originalmente con otros fines. Esto repercute finalmente de un modo negativo en la salud de docentes y alumnos y en la calidad del aprendizaje de estos últimos. Es importante reconocer esto camo un problema, y plantear en cada caso ante las autoridades que correspondan la necesidad de introducir mejoras que tiendan a reducir la presencia y los efectos de este flagelo.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Ruido en el Interior de Escuelas


RESUMEN:
condiciones económicas, u otras características físicas, existen escuelas con condiciones acústicas precarias que
se constituyen en barreras, a veces infranqueables, para que tanto los estudiantes, como profesores y personal
técnico y administrativo desarrollen sus actividades normales dentro de los planteles con éxito. Por ejemplo el
ruido producido por los equipos y sistemas, propiedad de la institución, que permiten la operación normal del
centro educativo, como bombas de agua, equipos de ventilación y/o calefacción, maquinaria de oficina, sistemas
de iluminación, podadoras, equipo de limpieza y mantenimiento, etc.; hasta el ruido producido por las
actividades propias de la enseñanza, sean en el mismo salón donde se imparte una clase o en uno adyacente,
como es el empleo de equipos de sonido con amplificación electrónica, equipos de proyección de imágenes a
través de su sistema de enfriamiento, prácticas programadas en la curricula que involucren la generación de
sonido o de vibraciones en los laboratorios y los que se deriven de las actividades en los talleres de la propia
escuela, o de otras actividades, también educativas, como recreativas, culturales o deportivas. Además de las
actividades de construcción y/o remodelación que se efectúan en periodos normales de clases.
Alrededor de todo el mundo, en el seno de toda clase de comunidades, con independencia de
 
 
Desarrollo.
Se seleccionaron áreas que contaran con oficinas y salones de clase, y donde destacaron la
presencia de un laboratorio y un taller, mismos que desarrollan sus actividades a lo largo de
los periodos de clases regulares, con clases de laboratorio que producen sonidos, ya sea para
evaluar los propios sonidos o sus fuentes en el laboratorio, y como apoyo a la docencia en el
taller. Esto indica que cuando en estos lugares se producen sonidos, los cuales frecuentemente
son intensos, se encuentra presente un número importante de personal que incluye profesores,
estudiantes y personal de apoyo, o sea que todos ellos están expuestos a esos niveles de ruido
ahí generados. Se observa que los estudiantes están sometidos a estos ruidos durante sus horas
de clase, o por periodos que van de dos horas a seis horas máximo, mientras que los
profesores y el personal de apoyo, pueden estar expuestos por periodos mayores, hasta
alcanzar su jornada laboral completa. Especialmente aquellos que tienen sus cubículos en
áreas como las aquí descritas.
Las Tablas 1 y 2 presentan una muestra que incluye algunos valores de ruido medidos junto
con los valores calculados de Nivel Sonoro Continuo Equivalente (NSCE-Leq), determinados
a partir de las lecturas de acuerdo al procedimiento que marca la Norma de Ruido en
Guimarães - Portugal
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Ambientes de Trabajo. Cada punto de la tabla representa el periodo de dos horas
correspondiente a una clase diferente, y sólo se muestran, parea fines ilustrativos, 5 de las 250
lecturas tomadas en cada caso.
Estos valores de ruido medidos se presentan de manera resumida, seleccionados
aleatoriamente entre los valores realmente medidos, para indicar de manera puntual la
magnitud del problema, y por ser los valores de ruido de mayor magnitud que fueron
encontrados en la realización de este proyecto comparados con los de otras fuentes sonoras de
la propia institución educativa, sin embargo, muchos de los ruidos mencionados en el
resumen introductorio, también demostraron ser un problema digno de ser atendido por
autoridades y el personal en general.
Posteriormente se presentan comentarios y conclusiones relacionados con estas y otras
condiciones regularmente observadas en estos sitios.
Tabla 1.
Punto 1 2 3 4
Lecturas
1 89 80 86 88
2 94 87 88 85
3 94 74 97 81
4 94 74 94 76
5 92 75 73 76
NSCE - Leq 92.9 81.3 92.3 83.6
Se observa que en dos de los casos el nivel sonoro continuo equivalente NSCE, también
identificado como Leq. supera el nivel de ruido permisible para ambientes de trabajo en
periodos de 8 Hs. Aunque cada clase tiene una duración promedio de dos horas, y el nivel
promedio de la jornada completa de trabajo es generalmente inferior a los 90 dB (A), no deja
de ser un ruido muy molesto para realizar actividades académicas, en las que se incluye
además de las cátedras, actividades como estudio, desarrolllo de proyectos de investigación,
etc. Ello sin contar que el personal que labora en ese taller o laboratorio, puede estar sometido
a estos niveles por periodos más prolongados que los correspondientes a una clase, ya que de
acuerdo a los programas de estudio, al número de grupos que deben cursar las mismas
materias y/o en los mismos ambientes, o a que parte del periodo lectivo corresponden las
clases, pueden propiciar altos niveles sonoros en clases consecutivas. Estos niveles de ruido,
ya sean continuos o intermitentes, propician además que el profesor se vea obligado a: elevar
su nivel de voz durante la clase, con el consecuente daño a su propio aparato fonador;
suspender brevemente su clase, o se vea obligado a repetir parte de su cátedra, restándole
continuidad y eficiencia a la actividad educativa; y en ocasiones cancele alguna clase.
Ruido en el área de un taller con oficinas y salón de clases.
Guimarães - Portugal
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Tabla 2.
Punto 1 2 3 4
Lecturas
1 72 88 82 92
2 79 90 81 79
3 82 90 75 76
4 75 83 76 78
5 82 84 72 77
NSCE 79.4 87.8 78.7 85.6
Como puede apreciarse de los niveles medidos y los niveles promedio calculados (NSCE), en
este caso no se sobrepasó el nivel permitido para seguridad en ambientes de trabajo (90 dB
(A)), aunque sí son muy elevados para el desarrollo de actividades académicas.
En ámbos casos los niveles sonoros medidos en las condiciones descritas sí superan
ampliamente el nivel de confort por ruido ambiental aceptado en forma genérica por la norma
oficial mexicana correspondiente (65 dB (A) en la noche y 68 dB (A) durante el día, de 06:00
a 22:00 Hs.). Además de estar muy por arriba de los niveles de ruido recomendados tanto
nacional como internacionalmente, para realizar las actividades de tipo académico con
comodidad y eficiencia.
El ruido de fondo en los salones de este estudio vacíos es del orden de 35 - 40 dB (A),
sobretodo por estar alejados de las avenidas y calles circundantes. Este nivel sí resulta
apropiado para las funciones normales de los salones de clase.
Puede observarse que el nivel de ruido de fondo encontrado en esta instalación, está dentro de
los límites recomendados para las actividades educativas en salones de clase, bajo
condiciones de un nivel natural de voz por parte del personal académico, con una relación
señal a ruido positiva y de más de 15 dB, entre la voz de los maestros y el ruido ambiente,
necesaria para una comunicación apropiada entre maestros y alumnos. Con los niveles
sonoros instantáneos medidos y los valores de NSCE - Leq, calculados a partir de estas
lecturas correspondientes a periodos de clase de dos horas, aun el promedio para todo el día,
en esas áreas, llega a ser muy superior al aceptable para permitir el correcto desenvolvimiento
de las actividades académicas.
Los ruidos en los salones de clase, cuando son fuertes, frecuentemente inducen a que las
clases pierdan continuidad y con ello calidad, al suspender por breves momentos, y en
ocasiones por periodos prolongados, de forma brusca, lo que se está impartiendo, o para
Ruido en el área de un laboratorio con oficinas y salón de clases.
Guimarães - Portugal
paper ID: 110 /p.5
repetir lo que se dijo y no fue entendido con claridad, o propiciando la pérdida o disminución
de concentración en los estudiantes y profesores.
En la mayoría de los países del planeta no existe normativa específica al respecto, lo que ha
llevado a que una gran cantidad de las escuelas que se han construido son sólo espacios
techados en los que se adaptan salones del tamaño necesario, y muchas veces insuficiente,
sobretodo en las dedicadas a la educación primaria y/o secundaria, para albergar a números
preestablecidos de estudiantes, cantidad que suele oscilar entre unos 20 en el mejor de los
casos, y en ocasiones hasta 100, aunque es más común encontrarlos con capacidades para 30 a
50 alumnos, y se ubican en los espacios que se encuentren disponibles en las comunidades
que se desea atender. Prácticamente solo algunas instituciones de educación superior pueden
contar con espacios amplios y con abundantes áreas verdes, y frecuentemente alejados de las
zonas urbanas densamente pobladas. Para muchas otras instalaciones educativas, simplemente
se adaptan edificios que originalmente fueron construidos con otros propósitos
En México, al igual que en otros países, no existen normas locales, estatales, regionales o
nacionales para atender específicamente el problema generado por las deficiencias acústicas
en ambientes escolares, por lo que cuando unequipo de profesionales trabaja en algún
proyecto nuevo relacionado con la construcción o renovación de escuelas, centros de
convenciones o pequeñas salas de conferencia, normalmente se tienen dos escenarios: a) en
algunos casos se hace referencia a normas genéricas de ruido y a recomendaciones genéricas
internacionales o desarrolladas por investigadores de prestigio internacional, sin embargo se
observa que por no constituir bases de carácter oficial, aunque sean invocadas, prácticamente
nadie les presta mucha atención; b) en la mayoría de los proyectos, dichas recomendaciones
no se mencionan, o ni siquiera son conocidas por el grupo a cargo del proyecto. Esto indica
que aun hay mucho por hacer en el ámbito de la difusión, empezando por las sociedades y
colegios de profesionales, con el fin de que por lo menos estén enterados de la importancia de
esta problemática, además de propiciar la elaboración de normas y recomendaciones
específicas aplicables a las características acústicas de las escuelas y centros educativos, ya
que si, como sa ha observado, este problema es relevante en escuelas para estudiantes en
general, es más crítico cuando afecta a grupos denominados de ‘educación especial’, pues si
los niños con audición normal se pierden de parte de la enseñanza por falta de un ambiente
adecuado, aquellos que tienen dificultades para escuchar o comunicarse, resienten en mayor
medida estos efectos, ya que además de no escuchar claramente lo que se dice, suelen contar
con un vocabulario sumamente reducido.
Conclusiones.
Son muchas las fuentes de ruido con las que se puede contar en una escuela, por lo que tiene
sentido mantenerlas controladas la mayor parte del tiempo. Es evidente que la generación de
algunos de los sonidos aquí evaluados es necesaria en el proceso enseñanza-aprendizaje, pero
también hay otras fuentes que se mencionaron al principio y que producen sonidos para
facilitar las actividades educativas, pero que muchos de ellos pueden realizarse en momentos
Guimarães - Portugal
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en que no son impartidas clases, como en horarios recreativos, periodos vacacionales, o en
horarios entre turnos.
El ruido en clase no solo dificulta el aprendizaje, sino que también propicia daños a la salud
de los profesores al verse obligados a hablar con niveles superiores a los normales por
tiempos prolongados.
De lo aquí descrito se concluye que a causa de los ruidos producidos en el interior de las
escuelas, puede reducirse drásticamente la comprensión de los mensajes hablados, y con ello
el avance de los estudiantes. Más aun, si estos ruidos se suman a los que provengan del
exterior.
En conclusión, conviene organizar las áreas de trabajo en las escuelas, de tal manera que las
actividades más ruidosas, además de realizarse en periodos de tiempo controlados, deberán
efectuarse en las zonas más alejadas de los salones de clase, y/o en recintos que no permitan
la afectación de las actividades de las zonas aledañas. Desde luego, buscando no afectar los
presupuestos escolares de manera significativa, ya que se sabe que en muchos casos,
difícilmente alcanzan para las propias actividades educativas.
De esta forma se podrá mejorar la calidad de la enseñanza además de preservar la voz y la
salud de los maestros.
REFERENCIAS
[1] Burns, W. 1973.
[2] Beristain, S. (2002)
Academia de Ingeniería. México.
[3] Gray, J. y Richer, J. 1988.
[4] Harris C. M. 1991.
Mac Graw-Hil.
[5] Norma Oficial Mexicana No: NOM-AA-40-1976.
[6] Norma Oficial Mexicana No: NOM-AA-62-1979.
Ambiental
[7] Norma Oficial Mexicana No: NOM-AA- 59-1978.
[8] Norma Oficial Mexicana Número: NOM-080-STPS-1993.
del Nivel Sonoro Continuo Equivalente al que se Exponen los Trabajadores en los Centros de
Trabajo
[9] Norma Oficial Mexicana Número: NOM-011-SPTS-1993.
Seguridad e Higiene en los Centros de Trabajo donde se Genere Ruido
[10] Norma Oficial Mexicana Número: NOM-081-ECOL-1994.
Fuentes Fijas













Noise and Man. John MurrayRuido en la Ciudad de México, Trabajo presentado para ingresar a laClassroom responses to disruptive behaviour. London : Macmillan.Handbook of acoustical measurements and noise control. 3 ed. New York :Clasificación de Ruidos. 1976.Determinación de los Niveles de ruido. 1979.Sonómetros de Precisión. 1978.Evaluación de Ruido, Determinación. 1993.Relativa a las Condiciones de. 1993.Evaluación de Ruido Producido por. 1994.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

El ruido: riesgo laboral para los maestros
Doraldina Zeledón Ubeda
Managua


Cada vez que inician las clases, los maestros inician una nueva jornada de exposición a riesgos laborales, debido a la tiza y al ruido, además del subsalario. Con frecuencia se escucha que la tiza es la causa de la pérdida de la voz de maestros y maestras; sin embargo, hay otra causa que se suma para deteriorar la salud de los educadores: el ruido, que afecta no sólo la audición, sino que también repercute en la voz y otras funciones del organismo. Aunque en Nicaragua no se le preste atención, está demostrado por investigaciones realizadas en otros países, que el ruido afecta la voz de los maestros. Uno de los fenómenos que presenta el ruido es el enmascaramiento; es decir, cuando un sonido alto no permite escuchar uno menos intenso. Y esto sucede en las aulas: el ruido del ambiente o de los mismos alumnos no permite escuchar al maestro y éste tiene que forzar la voz para poder ser escuchado; y al ruido interno del aula o de la escuela, se suma el ruido que llega del exterior.
En Nicaragua hay varias causas para que haya un ambiente ruidoso en las escuelas: la cantidad de alumnos en un aula. No es lo mismo 30 que 50 y hasta 70 estudiantes, y a veces tienen que hablar varios a la vez, especialmente en las clases interactivas, en el trabajo de grupos, que además obliga a mover los pupitres. A esto se suma el ruido de los pasillos. Y muchas veces las canchas deportivas quedan frente a las aulas; además, está la práctica de las bandas musicales y las prácticas de danza, con el ruido de los zapatos y la música a todo volumen para que se pueda escuchar, ante esto el instructor también tiene que gritar.
La construcción de las escuelas debería ser preocupación de las autoridades de educación: muchas veces tienen ventanas que dan a la calle, a veces están muy bajas y no sólo permiten la entrada del ruido, sino que las clases se interrumpen por las personas que transitan y hasta se instalan a conversar frente a los ventanales. En otros casos las aulas no son debidamente cerradas, las divisiones son bajas, de material débil, lo cual permite que el ruido del aula vecina se propague, y resulta que los alumnos que están ubicados al fondo, escuchan más la clase del otro grupo. Esto sucede también en algunas universidades, donde, además, muchas veces los parqueos de vehículos están contiguo a las aulas.
También tiene que ver la ubicación de la escuela o instituto, a veces están a la orilla de avenidas o carreteras con mucho tráfico, otras veces las bahías para las paradas de los buses están frente a la escuela. Y no se diga si están ubicadas en una zona comercial, como los mercados. Capítulo aparte merecen los centros escolares ubicados cerca del aeropuerto.
En las condiciones en que trabaja el magisterio puede parecer utópico pedir que las escuelas tengan ciertas condiciones, como aulas y cielo raso con material absorbente y aislante, pero se podría diseñar las paradas de buses a cierta distancia, o construir las escuelas un poco adentro y no a la orilla de la calle o carretera. También a lo interno se puede hacer una reubicación, de, por ejemplo, las canchas, los locales para prácticas de música, danza y bandas de guerra. Y si ya no se pueden remodelar, se debería tener en cuenta la acústica en el diseño y ubicación de las próximas escuelas e institutos.
Además, se pueden implementar algunas medidas para controlar el ruido, como vallas verdes, y los centros que tiene recursos económicos pueden construir paredes que aíslen la escuela o instituto del ruido ambiental de la zona; por supuesto que hay que tomar en cuenta el clima, no se puede encerrar una centro que no tenga suficiente patio para que haya ventilación. Para la construcción de escuelas hace falta normativas, en las que seguramente tendrían mucho que aportar varios profesionales, como ingenieros civiles, arquitectos, ambientalistas, acústicos y la propia comunidad educativa.
El magisterio debería incluir en sus demandas, mejores condiciones acústicas en las aulas y atención médica especializada, pues el ruido no sólo afecta el oído y la voz, también afecta el sistema nervioso, el sistema circulatorio, el digestivo, causa estrés, afecta el equilibrio. El Código del Trabajo en el Título V- De la higiene y seguridad ocupacional, Art. 100 y siguientes, contempla una serie de normas que se deberían hacer cumplir. Y la Constitución de Nicaragua, en su Art. 82 expresa: “Los trabajadores tienen derecho a condiciones de trabajo que les aseguren en especial:(…) 4- Condiciones de trabajo que les garanticen la integridad física, la salud, la higiene y la disminución de los riesgos profesionales para hacer efectiva la seguridad ocupacional del trabajador.
La responsabilidad no es sólo del Ministerio de Educación, también del Ministerio de Salud, del Instituto de Seguridad Social, del Ministerio de Construcción y Transporte, el Ministerio del Trabajo, las alcaldías, la Procuraduría General de Derechos Humanos. También la comunidad educativa debe preocuparse, comenzando con la educación para un ambiente menos ruidoso.
Pero el cambio tiene que hacerlo el magisterio, no puede sentarse a esperar que las instituciones resuelvan; maestros y maestras deben impulsar el cambio, ser un ejemplo también en la participación para la solución de sus propios problemas. Y los padres de familia, los alumnos, la ciudadanía en general, deben comprender que estos problemas atañen a toda la población, y si no se actúa se estará avalando la inoperancia, negligencia e irresponsabilidad de las autoridades a quienes les compete atender y solucionar la problemática.
Quizás si se hacen cuentas y se ve que el ruido también afecta la economía, debido a los subsidios, compra de medicinas, retraso en el aprendizaje, etc. se le prestaría más atención. Aunque, por supuesto, debería estar la salud y la educación por encima de cualquier cálculo financiero.
La autora es Máster en Derecho Ambiental.



En este regreso a la escuela cuidar la audición de los hijos e hijas es fundamental para promover su mejor aprendizaje

 
El sonido colectivo de la voz humana es uno de los mayores problemas de ruido en las escuelas, según mediciones de los niveles de ruido. El ruido de múltiples voces es significativamente más alto que el de las máquinas u otros equipos. Explican los especialistas en audición de la Federación Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello AC.
Los alumnos hablan alto entre ellos, de forma individual o en grupo. Los gritos y los chillidos llegan a exponer a alumnos y profesores a niveles peligrosos de ruido alcanzando los 130 dB, a veces provoca un daño auditivo permanente.
Los profesores modulan sus voces según el ruido de fondo. Y un problema generalizado es que los alumnos y los profesores intentan hacerse oír por encima de los demás, en lugar de mantener el ruido al mínimo y hablar por turnos.
En una clase normal la voz del profesor es de 20-30 dB sobre el nivel de ruido de fondo. Por ejemplo, la medición del nivel de la voz del profesor fue de 50-60 dB en una clase con un nivel de ruido de fondo medido de 33 dB. Cuanto más alto sea el ruido de fondo, más alto debe hablar el profesor, y esto, como consecuencia, hace que aumente el ruido de fondo.
Por ello recomiendan los médicos otorrinolaringólogos de FESORMEX poner especial atención al cuidado de tu audición en las horas que se asiste a la escuela y enseñar a los niños a hablar sin gritar. A continuación se presentan ejemplos de mediciones de niveles medios de ruido de fondo en escuelas:
- Clase normal: Nivel de ruido de fondo con 17 alumnos realizando un trabajo de grupo, 45-50 dB.
- Ruido de fondo en un aula poco disciplinada con 11 estudiantes trabajando en grupo, 60-65 dB.
- Niños sacando piezas de lego de una caja, 103 dB.
- Dos niños hablando de juguetes (medido a una distancia de 2 metros), 78-82 dB.
- El timbre del pasillo (valor máximo medido desde una distancia de 2 metros), 115 dB.
- Clase de música: alumnos hablando (ruido de fondo con música), 138 -148 dB.
- Clase de cocina: Alumnos hablando y cocinando, 110-120 dB.
- Clases de taller de madera: Alumnos hablando y trabajando (nivel de ruido sin ruido de herramientas eléctricas), 78-90 dB.

Por todo ello, se recomienda que todos los niños y niñas sean revisados por un especialista por lo menos una vez al año, para que sean atendidos a tiempo en cado de que su nivel de audición se vea afectado.
Escolares:

Fallas auditivas afectan el aprendizaje

La pérdida de audición en niños, que suele pasar inadvertida, puede causar problemas de comprensión, sociabilización y falta de desarrollo lingüístico. Por eso su pesquisa a tiempo es clave.
Si un niño tiene problemas de aprendizaje, un bajo rendimiento escolar o dificultades de lenguaje, conviene prestarle atención... a su oído.

"Sobre todo cuando el niño ingresa a su etapa escolar. Es entonces cuando las enfermedades otológicas (auditivas) son más frecuentes", precisan los expertos

"La hipoacusia (pérdida de audición) puede pasar inadvertida durante mucho tiempo, afectando la capacidad de aprendizaje y de comunicación del niño; ocasionando trastornos en su comportamiento, lenguaje, rendimiento escolar y sociabilización",
Además, se los tilda de "distraídos" o se confunde la situación con problemas emocionales, desviando el foco de atención.

No siempre es fácil detectar la hipoacusia leve infantil: por esta razón, se quiere crear conciencia en padres y profesores en torno al desarrollo sensorial auditivo de los menores y a las señales que hacen sospechar de un problema
Los niños aprenden a leer los labios de forma espontánea, lo que les permite entender algunas palabras y completar el resto según el sentido de la oración.
Hoy, ver a un niño con lentes aún no deja de ser extraño, sin embargo, es común. Pero ver a un niño con un audífono -un implemento más asociado a la tercera edad- sí llama la atención.

Si bien el uso de audífonos es propio de casos especiales y extremos, suele ser resultado de patologías que comienzan a edades muy tempranas. "Uno de cada dos mil niños va a tener una hipoacusia neurosensorial, una lesión que se ubica en el oído interno y afecta al nervio auditivo. Se corrige mediante audífonos o un implante coclear". Entre sus causas hay factores genéticos e infecciosos, ya sea durante la gestación como después del parto.

Lo importante es el diagnóstico oportuno. "Por ley, en el recién nacido se pesquisa la presencia de hipertiroidismo y fenilquetonuria, enfermedades que pueden dañar el sistema nervioso. Sin embargo, la detección de hipoacusia no es obligatoria, a pesar de que es más frecuente y su detección es más barata", algunas clínicas ya lo practican sistemáticamente en nuestro medio.

Recién con el Plan AUGE se incorporó la detección de hipoacusia en niños prematuros.
Un estudio realizado por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), a través del programa de salud del estudiante, estableció que las consultas otológicas más frecuentes en escolares son la otitis media con efusión (28%), la agenesia (15%), los tapones de cerumen (11,3%) y la hipoacusia neurosensorial (6,7%).

El programa, que comenzó en 1992, pesquisa problemas auditivos en niños de 4 años hasta alumnos de primero medio de colegios municipalizados y subvencionados.
Ruido ambiental

"Se estima que entre el 15 y el 17% de los escolares puede llegar a tener una otitis media por efusión, debido a la acumulación de líquido en el oído medio, generalmente como consecuencia de infecciones de las vías respiratorias",

Los niños en edad preescolar y escolar "están más expuestos a contraer enfermedades respiratorias debido a condiciones anatómicas e inmunes más lábiles. Por ejemplo, la trompa de Eustaquio, que airea el oído, no está totalmente desarrollada y tiene una posición diferente", agrega.

En estos casos, la hipoacusia suele no ser tan severa y en un tercio de los niños se produce una mejoría espontánea, una vez que pasa el cuadro infeccioso.

En el resto, es necesario tratar la causa de base (la infección) o hacer una punción en el tímpano, para aspirar el líquido.
Otro problema que afecta los oídos escolares es la contaminación acústica

Un estudio realizado por el doctor Pedro Matamala, jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Fach, junto a ingenieros de la Universidad de Santiago, mostró que muchos colegios sobrepasan el límite recomendado de ruido.

"Analizamos por tres años a 1.900 alumnos y 66 profesores de nueve colegios de Santiago. En el 40% de los casos los alumnos tenían una inteligibilidad de la voz del profesor regular o mala", lo que incide en la comprensión de la materia, afirma el especialista. Y también en la salud auditiva de los estudiantes.

"Queremos que en algún minuto se pueda legislar sobre la contaminación acústica y el nivel de ruido cerca de los colegios, tal como se hace en países desarrollados", dice la doctora Salinas.
Daño de las células del oído : un daño metabólico
Sobre 90 dB el ruido causa daño a los oidos

El ruido se mide en decibeles (dB). Sobre 90 dB causa daño y a los 120 dB, los oídos comienzan a doler. En la ciudad, los niveles oscilan entre 35 y 85 dB (una persona habla a 45 dB). Entre los 60 y 65 dB, ya empieza a ser molesto, pero según el estudio del doctor Pedro Matamala, en la mayoría de los colegios el ruido supera con creces los 60 dB.
Una persona habla a 45 dB

Para peor, la doctora Virginia Salinas advierte del aumento de consultas de adolescentes con trauma acústico producto del uso de personal stereos. "El daño es en la percepción de tonos agudos; en principio, eso no afecta la comunicación diaria, pero es una pérdida auditiva e indica una predisposición". Si esa persona sigue expuesta a ruidos va a empezar a comprometer otras frecuencias tonales y la discriminación de sonidos, agrega la especialista. "El ruido produce un daño metabólico de las células del oído. Entonces la maquinaria auditiva funciona menos, hasta que finalmente muere".

Cifras
Se estima que entre el 15 y 17% de los escolares puede llegar a desarrollar algún tipo de problema auditivo.
E: Dr Pedro Barreda

miércoles, 1 de septiembre de 2010


el ruido






l. Naturaleza del sonido


El sonido es una vibración del aire que se propaga en forma de ondas a través del espacio. Está caracterizado primariamente por una frecuencia y por una intensidad. La frecuencia es la cantidad de vibracionas en cada segundo, expresada en Hertz [Hz] Y se relaciona con la altura, es decir la sensación de grave (baja frecuencia) o agudo (alta frecuencia). La intensidad se relaciona con la sensación de menor o mayor sonoridad o volumen. Los sonidos simples o tonos puros contienen una sola frecuencia. Es el caso del diapasón de horquilla, utilizado para afinar instrumentos, o del silbido. Normalmente los sonidos que escuchamos, como las notas musicales o la voz humana, están compuestos por varios tonos puros. Cuando un sonido contiene una cantidad muy grande de tonos puros simultáneos se convierte en un ruido. Otra acepción de la palabra ruido es la de un sonido no deseado. Es ésta la acepción a la cual nos referiremos en lo sucesivo.

2. Medición del ruido


La propiedad del ruido que se mide más frecuentemente es su nivel sonoro. La unidad utilizada es el decibel, abreviado dB. Existen varias clases diferentes de decibeles. El primero se refiere a 1a intensidnd física con abstracción del fenómeno de 1a percepción. El segundo, tiene en cuenta que el oído humano es menos sensible a las tonos muy graves (muy baja frecuencia) y a los muy agudos (muy alta frecuencia), siendo más sensible a las frecuencias intermedias. Esta segunda unidad se denomina decibel A (dBA), y es la más difundida. El instrumento de medición se denomina indistintamente sonómetro, decibelímetro, o medidor de nivel sonoro.
Normalmente los sonidos más débiles que se pueden escuchar oscilan entre los 0 dBA y los 10 dBA, dependiendo del estado de la audición del individuo. Una conversación normal tiene unos 60 dBA. Un colectivo en aceleración, entre 80 dBA y 90 dBA. Un martillo neumático, alrededor de 105 dBA y un avión despegando más de 120 dBA.


El ruido en la escuela perjudica a los alumnos


6 de marzo de 2008, Suecia:Los niveles de ruido en la escuela son demasiado altos. Los niños se cansan, pierden la concentración, se estresan y tienen problemas para oír lo que se dice.
Por término medio, los escolares están expuestos a niveles de sonido de entre 65 y 75 dB en un día escolar normal. Este es uno de los resultados de un estudio llevado a cabo en tres aulas de Uppsala, Suecia, durante más de 150 días. Algunos días, la media de nivel de ruido alcazaba la elevada cifra de 80 dB, nivel en el que los empleados de una fábrica están obligados a utilizar protectores auditivos.
Falta de energía
Demasiado ruido en el colegio agota la energía de los alumnos. Esto es especialmente cierto entre los chicos que ya padecen una pérdida de audición.
“Los niños con discapacidad auditiva tiene considerables dificultades para seguir el ritmo de la clase en este tipo de entorno,” dice Robert Wålinder, investigador de Arbets och Miljömedicin en Uppsala.
Algunos niños se van directamente a dormir después del colegio de puro agotamiento. Otros efectos de los elevados niveles de ruido incluyen el aumento de la presión sanguínea y la acumulación en el cuerpo de hormonas de estrés.
En una de las aulas, se facilitaron protectores auditivos a los niños durante las horas en las que necesitaban trabajar de forma individual en clase. Otra solución es acondicionar las aulas con materiales y muebles que amortigüen el ruido.
El comportamiento de los niños también se ve afectado por los niveles de ruido. Cuando varios niños hablan a la vez, van elevando las voces para hacerse oír por encima de los demás empeorando enormemente las condiciones del aula



RESUMEN: Alrededor de todo el mundo, en el seno de toda clase de comunidades, con independencia de
condiciones económicas, u otras características físicas, existen escuelas con condiciones acústicas precarias que
se constituyen en barreras, a veces infranqueables, para que tanto los estudiantes, como profesores y personal
técnico y administrativo desarrollen sus actividades normales dentro de los planteles con éxito. Por ejemplo el
ruido producido por los equipos y sistemas, propiedad de la institución, que permiten la operación normal del
centro educativo, como bombas de agua, equipos de ventilación y/o calefacción, maquinaria de oficina, sistemas
de iluminación, podadoras, equipo de limpieza y mantenimiento, etc.; hasta el ruido producido por las
actividades propias de la enseñanza, sean en el mismo salón donde se imparte una clase o en uno adyacente,
como es el empleo de equipos de sonido con amplificación electrónica, equipos de proyección de imágenes a
través de su sistema de enfriamiento, prácticas programadas en la curricula que involucren la generación de
sonido o de vibraciones en los laboratorios y los que se deriven de las actividades en los talleres de la propia
escuela, o de otras actividades, también educativas, como recreativas, culturales o deportivas. Además de las
actividades de construcción y/o remodelación que se efectúan en periodos normales de clases.





4. Fuentes de ruido en las escuelas


Varias son las fuentes de ruido en los establecimientos escolares. En primer lugar, afectando a las aulas que dan a la calle, tenemos el ruido del tránsito. Este ruido puede llegar a ser muy importante en las escuelas ubicadas en arterias de gran circulación.
Una segunda fuente son las gritos de los niños. Estos tienen un efecto bastante nocivo, ya que se encuentran en el rango de frecuencias donde el oído es más sensible, no sólo perceptivamente sino desde el punto de vista del riesgo de hipoacusia. Esta fuente es especialmente importante en clases de actividades prácticas, asi como en clases de gimnasia u otras en las cuales el silencio no sea condición imprescindible.
En las escuelas con aulas taller, una fuente importante pueden ser las maquinarias (por ejemplo en aulas de carpinterla, o de metalurgia). En Francia se han realizado estudios sistemáticos sobre los jóvenes egresados las escuelas de oficias que muestran hipoacusias irreversibles en grado superior a las escuelas tradicionales.

5. Propiedades acústicas de las aulas


Las propiedades acústicas de las aulas tienen una gran incidencia en el nivel de ruido al cual se encuentran sometidos alumnos y docentes, En primer lugar tenemos el aislamiento acústico, es decir la capacidad de las paredes, aberturas y tabiques para impedir la trascendencia de los sonidos exteriores hacia el interior del aula o viceversa. El aislamiento depende fundamentalmente del espesor de las paredes y del cuidado de un perfecto ajuste de las aberturas. En efecto, los intersticios debajo de una puerta o en el perímetro de una ventana pueden echar por tierra el aislamiento de una gruesa pared de mamposteria. Es notable la falta de criterio en este sentido que se observa en muchas escuelas de reciente construcción, en las cuales en aras de abaratar el costo del proyecto se utilizan tabiques excesivamente delgados o aberturas económicas de muy pobre aislación acústica.
En segundo lugar se encuentra la reverberación, es decir la persistencia del sonido dentro de un ambiente interior aun después de interrumpida la fuente. Se produce a causa de Ias sucesivas reflexiones o ecos del sonido, ya que en cada reflexión se pierde una cantidad muy pequña de energía sonora. El efecto de la reverberación es doble. Por empezar, produce un refuerzo del nivel sonoro, lo cual hasta cierto punto es conveniente, ya que produce una especie de amplificación natural del sonido que facilita al docente dirigirse con emisiones moderadas de voz a una audiencia numerosa (imagínese lo que sucedería al aire libre). Sin embargo, una persistencia del sonido durante un tiempo prolongado, es decir un elevado tiempo de reverberación, trae aparejada una disminución de la inteligibilidad de la palabra. En efecto, la inteligibilidad depende muy fundamentalmente de la correcta transmisión de las consonantes, que son más cortas y más débiles que las vocales. Una reverberación excesiva prolonga las vocales superponiéndolas a las consonantes que les suceden, y por consiguiente las enmascara. El resultado es un murmullo difícil de entender. La excesiva reverberación se puede corregir mediante el uso de apropiados materialea absorbentes.
Un tercer defecto acústico son las resonancias. Debido a las reflexiones en superficies opuestas, existen ciertos tonos para los cuales la reverberación se vuelve muy notable, lo cual produce un efecto desconcentrador. Esto se suele praducir en 1as aulas pequeñas o con techo bajo, y muy particulaimezite con las voces masculinas, ya que el efecto es más notable con los tonos graves.



6. Conclusiones


Las consideraciones acerca del ruido y de la acústica son raramente tenidas en cuenta en su justa medida en el proyecto edilicio de una escuela, y menos aún cuando se aprovecha o recicla un edificio construido originalmente con otros fines. Esto repercute finalmente de un modo negativo en la salud de docentes y alumnos y en la calidad del aprendizaje de estos últimos. Es importante reconocer esto camo un problema, y plantear en cada caso ante las autoridades que correspondan la necesidad de introducir mejoras que tiendan a reducir la presencia y los efectos de este flagelo.